Dietas, ¿cuál es la mejor?


ImprimirDieta mediterránea, Dieta la zona (The Zone diet), Dieta paleo, Dieta vegetariana, Dieta vegana, Dieta del controlador de peso (Weight Watchers), Dieta de comida cruda (Raw diet), comida sin gluten, en fin, dietas, dietas, dietas……….

Mucho hemos oído hablar de las dietas y de cómo algunas se convierten en las dietas de moda. Lo cierto es que dietas van y dietas vienen, y nosotros siempre estamos buscando respuestas a cómo estar cada día más saludables.

Como yo siempre lo he dicho, y en esta ocasión nuevamente lo enfatizo, las dietas, en el estricto sentido de un estilo de vida y no solamente como un recurso para bajar de peso, no son como esas playeras o gorras que dicen “Una talla le queda a todos” (“One Size Fits All”), cada persona es diferente y tiene necesidades diferentes y específicas, y la comida tiene un impacto muy diverso en cada uno de nosotros.

No obstante, muchas de ellas son solamente las dietas de moda, que prometen resultados increíbles en un corto período de tiempo y,  estas, son las que van desapareciendo del mapa y no volvemos a oír de ellas. Y hay otras que llegan para quedarse, porque realmente funcionan como dicen que van a funcionar. Sin embargo, como lo mencioné más arriba, no todas las dietas están hechas para todos, porque cada cuerpo es diferente.

 Dietas: ¿sirven o no sirven?mujer-en-dieta-pesandoseClaro que yo alguna vez caí en la trampa de las dietas, pero en el sentido de mal pasarme y estar siempre con hambre, en el afán de reducir la circunferencia de mi cintura y quitarme esos kilitos de más. Pero si bien es cierto que se ven resultados a corto plazo, también es cierto que al llegar al punto que estamos buscando, volvemos a caer en los mismos malos hábitos de no ejercitar nuestro cuerpo, y otra vez empezamos a comer la comida que no ayuda a nuestro cuerpo a mantenerse en forma óptima, ¿por qué?, pues porque desde el principio lo estamos haciendo por las razones equivocadas: solo bajar de peso y reducir la talla.

Yo no creo en las dietas rápidas o productos milagro; si queremos conseguir algo que realmente vale la pena, hay que ponerle mucho esfuerzo, tiempo y dedicación, ya lo demás es no querer salir de nuestra zona de confort.

Pero, ¿qué al final bajar de peso no es exactamente lo que estamos buscando?

Si, pero cuando la mentalidad la tenemos en que lo que buscamos es que nuestro cuerpo esté sano, sentirnos con más energía y vitalidad, con nuestra mente clara y ágil, más flexibles y más motivados a hacer todo nuestro trabajo del día a día, el enfoque es diferente y, créanme que a medida que vamos envejeciendo, todo esto empieza a tener más sentido que nunca, y precisamente una alimentación sana,  y el tener una rutina de ejercicios, no solo nos va a ayudar a lograr todo lo anterior, pero también vamos a lograr estar más delgados, y este es un grandioso efecto secundario, ¿no lo creen así?

Así que las dietas, como un estilo de vida al cual vamos a apegarnos para mantenernos saludables, ¡por supuesto que sí sirven su propósito!

Mercadotecnia: la ilusión de comprar salud

licuado-de-proteinaSi se han fijado en las revistas, especialmente al principio de un nuevo año, o cuando va a comenzar el verano y es el momento de empezar a usar nuestros trajes de baño, ya sea  para ir a las playas o las albercas,  invariablemente vemos títulos como: “Cómo bajar 10 kilos en 2 semanas”,  “Cómo deshacernos de esos kilitos de más”, “Prepárate para usar el bikini de tus sueños”, etcétera , etcétera .

¿En serio?!

¡Como si todo fuera solamente bajar de peso y lucir cuerpazo, cuando en realidad existen otros factores a considerar!

¿Recuerdan aquel producto que contenía alcachofa, el cual estuvieron vendiendo, y el que prometía a las mujeres que iban a bajar de talla y de peso en un corto período de tiempo?

Entonces también recordarán que muchas mujeres murieron porque tuvieron problemas hepáticos por estar tomando estos productos. El que a estos productos les agreguen alimentos que son saludables para nosotros, no quiere decir que el resultado final es saludable, porque a estos productos les agregan otras sustancias, como conservadores artificiales, azúcares, y rellenos para hacerlos más bio-disponibles y que así nuestro organismo los pueda asimilar.

Si queremos bajar de peso, ¡pues mejor comamos las alcachofas y dejemos de estar buscando productos milagro!

O cómo cuando nos están tratando de vender esos complementos alimenticios para hacernos nuestros licuados, y nos ponen la fotografía de una hermosa mujer con un cuerpo perfecto, vendiéndonos la ilusión de que así nos vamos a ver si tomamos esos productos.

Por supuesto que yo no quiero decir que esos productos no funcionan, lo que me molesta es que se valgan de este tipo de publicidad para venderlos. A  lo mejor ese cuerpo sí lo van a tener, pero no solamente por tomar un licuado, tenemos que trabajar mucho y muy duro para conseguirlo, haciendo una rutina de ejercicios específicos de acuerdo a los resultados que buscamos obtener, y, además, tenemos que seguir una dieta adecuada a nuestras necesidades aparte de tomar de todos estos complementos alimenticios, porque déjenme les digo que todos estos polvos para hacer nuestros licuados son solo eso, complementos, es decir, que complementan o completan nuestra dieta alimenticia. Y estos son solo dos ejemplos.

Recuerden que si suena demasiado bueno para ser verdad, lo más seguro es que  lo es.

Tenemos miedo de comer

Young dieting woman sitting in front of plate with delicious cream tart cakes in dough baskets, looking at sweet dessert with unhappy and hungry expression, studio, white background, isolated

Escuchamos y leemos tanto en los medios de comunicación, que nos han inculcado, de alguna manera, miedo a la comida. Y precisamente por esas presiones que ponen sobre nosotros, especialmente a las mujeres, ya hasta tenemos miedo de comer nuestros alimentos: no comas huevos por que te aumentan el colesterol, no tomes leche porque te causa inflamación, no comas carne roja por que te causa inflamación y tiene muchas hormonas, no comas avena porque es un grano………, y ahí vayan agregándole a la lista, y aunque muchas de estas premisas son ciertas, aquí lo que yo digo siempre es que la palabra clave es moderación, porque ¿en qué momento ahora es malo comer lo que hemos comido toda la vida?

Recuerden que estamos hablando aquí de comida saludable, hecha en casa con productos frescos o lo más frescos posible, no de comida procesada o de restaurante. Y los que ya somos más mayorcitos, nos habremos dado cuenta que muchas de estas aseveraciones son totalmente basura, porque además, a estas alturas de nuestras vidas ya sabemos muy bien qué nos hace bien y qué nos hace mal, porque ya sabemos que reacciones tienen en nuestro cuerpo los alimentos que estamos consumiendo.

¿Por qué permitimos entonces que nos presionen de esta manera?

¿En qué momento verse con cuerpazo es lo único que importa?

Claro que es muy gratificante cuando se pone una esos pantalones de mezclilla que se nos ven fabulosos, o ese traje de baño y no tenemos la lonjita ahí asomando, pero en mi opinión, esa no es la meta a alcanzar. La meta para mi realmente es llegar a un estado de balance en todo nuestro cuerpo: nos sentimos bien, con energía y, además, nos vemos muy bien, y esto solo se logra con alimentos completos, ejercitándose regularmente, manteniendo en balance nuestro cuerpo y tratando de evitar lo más que se pueda la comida procesada.

Y todo lo anterior no quiere decir que si alguna vez les da la gana comer una rebanada de pay o de pastel no lo puedan hacer, aquí el punto es tratar de evitar lo más que se pueda toda esa comida procesada y que no sea nuestra principal fuente de alimentación y, por supuesto, evitar, a como de lugar, todos esos productos milagro que nos prometen resultados increíbles. Y como siempre, las mujeres somos casi siempre el blanco perfecto para este tipo de propaganda.

Mi pregunta aquí es entonces, ¿por qué tener miedo de comer? Comer es un placer y cuando además comemos comida que ayuda a nutrir nuestro organismo, es muy gratificante ver los resultados y, además, nos hace sentir bien con nosotros mismos. Lo contrario sucede cuando comemos alimentos que poco a poco destruyen nuestra salud.

Gluten o no gluten

espigasEn nuestra alocada búsqueda por la comida perfecta para alcanzar la “salud perfecta”, siempre estamos buscando por alimentos que nos brinden los mejores beneficios, siempre hay un superalimento nuevo que escuchamos en los medios que prometen ser los paliativos que nos van a solucionar todos nuestros problemas de salud, y esto se aplica perfecto ahora con la nueva moda de comida “SIN GLUTEN”, otra trampa de la mercadotecnia, que desde luego sí es un problema real, pero que tiene sus aplicaciones muy específicas, ya que no califica para toda la población en general, porque aparte de ser una dieta muy rígida, es muy costosa y porque no todo lo que venden en las tiendas que dice “sin gluten” es el alimento perfecto, ya que a lo mejor no contiene gluten, pero contiene otros ingredientes que pueden afectar nuestro organismo de otras maneras, como en el impacto a los niveles de azúcar en la sangre. Sin embargo, este es un tema muy extenso por sí solo que comentaré en otra de mis publicaciones.

Y yo creo que todo lo anterior no pasaba antes, nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos no tenían estos dilemas acerca de que dieta seguir porque, a diferencia de nosotros, ellos consumían lo que ellos mismos producían, lo cual es una bendición. Esto no quiere decir que nosotros no alcanzaremos grandiosos beneficios por la manera como nos alimentamos, solo quiere decir que las cosas eran más simples antes. Y a mí me encanta hablar de simplicidad, si se fijan en el título de mi blog: “Apuntes Naturistas; Volviendo a lo básico, guías para una mejor salud“,  eso es precisamente a lo que me refiero con esto de las dietas y, en general, con todo lo que escribo en mis publicaciones: mantener las cosas simples.

Nos hemos complicado demasiado la vida tratando de encontrar los alimentos perfectos para conseguir una salud perfecta, sin ponernos a pensar que estos alimentos ya los teníamos desde antes.

El que tengamos diversos recursos para poder adquirir diferentes tipos de alimentos en la actualidad, no quiere decir que la comida que ya tenemos ya no sirve. Como les comentaba, en el afán de tener una salud perfecta, siempre estamos buscando los alimentos que, según la mercadotecnia, son los que nos van a ayudar a conseguirlo, y estamos dispuestos a pagar mucho dinero por estos alimentos, pero seguimos teniendo arándanos, espinacas, melones, sandía, brócoli, coliflor, fresas, manzanas, plátanos, mantequilla, huevos, aceite de oliva, y todos esos alimentos que nos son tan familiares, y que fueron y siguen siendo super alimentos, y por los que no tenemos que pagar extra. Ver La comida es tu medicina

Entonces, ¿Cuál es la mejor dieta?

dietas_food-pyramidePor principio, mi opinión muy personal es deshacernos de esta palabrita: dieta, y enfocarnos en qué comida le estamos dando a nuestros cuerpos para mantenernos saludables.

Así que, ¿cuál es la mejor dieta a seguir?

La dieta mediterránea, la dieta de la zona, la dieta de comida cruda, dieta vegetariana, dieta vegana, es decir, en mi opinión, la mejor dieta es aquella que a cada uno de ustedes le acomode mejor, con la que se sientan más confortables y que se dan cuenta que su cuerpo está reaccionando de manera favorable y, por supuesto, buscando hacer de ella su propio estilo de vida.

La palabra dieta por sí sola tiene una muy mala connotación, porque mucha gente la usa en el sentido de matarse de hambre para bajar de peso y conseguir un resultado específico.

De hecho, si se ponen a pensar, todos estamos a dieta, porque todos comemos algo, aquí solo depende del tipo de comida con que  estamos alimentando a nuestro cuerpo.

Para mi dieta es un estilo de vida, y aunque esta fracesita por sí sola, “estilo de vida”, ya se ha convertido también en un cliché, no encuentro otra manera de describirlo.

Tu cuerpo: Reflejo de tu estilo de vida

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Y sí, ¿eh?

Se darán cuenta que la manera cómo se están alimentado, la manera cómo están entrenando y ejercitando a su cuerpo y, principalmente, la manera cómo se sienten, y los pensamientos que están generando, todo esto se verá reflejado en el exterior, es algo que se transmite, porque no solamente tiene que ver con su apariencia física, y, de verdad, no me sorprendería que alguien les pregunte: “¿oye, que estás haciendo que te ves tan bien? Pasa la receta”

Así que, busquen pues su estilo de vida, ese que les va a ayudar a llegar a los resultados que están buscando para tener un impacto positivo en sus vidas, ese que les va a ayudar a querer seguir adelante porque vieron que sí funciona, que se sienten con más energía, más alertas y más fuertes, y sobre todo, que los mantiene saludables y en un estado de balance en mente, cuerpo y alma.

Deseo para ustedes que así sea

¡A su salud! 😊

 

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2 pensamientos en “Dietas, ¿cuál es la mejor?

  1. Hola de nuevo Gabriela,
    es cierto, todos en alguna ocasión hemos recurrido a algún tipo de dieta o experimento para quitarnos unos kilos de encima. Yo sobre todo, cuando dejé de fumar, hace muchos años.
    Qué malo era eso de tener la sensación constante de privarme de algo. En primer lugar, del tabaco y en segundo lugar, de la comida, o de las cosas que más me gustaban comer. Que no eran precisamente muy saludables. Ya me entiendes, jejeje…
    Al final, una cosa me llevo a la otra… mi alimentación vegetariana, cuidándola y variando mucho más los alimentos y el salir a correr con asiduidad. Esos fueron mis dos principales aliados a la hora de conseguir lo que yo quería,… que no era otra cosa, que el sentirme bien conmigo misma y tener un aspecto más saludable.
    Ni más gorda, ni más alta, ni más baja, … sino sana y feliz.
    Me encanta leerte de nuevo.
    Un abrazo grande 🙂

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    • ¡Hola Inma, qué gusto saludarte de nuevo! 🙂
      Jaja! Si claro, te entiendo perfecto, porque generalmente come una comida de confort, que no es siempre la más saludable 😉 Y ejercitarse es básico, como tu lo haces de salir a correr o caminar al aire libre, a mi encanta caminar y me gusta mucho la yoga, es muy padre ejercitarse, y tampoco es que tiene una que ir al gimnasio o hacer ejercicios de alta resistencia para que cuente como entrenamiento, si se puede qué genial, pero el solo hecho de caminar o correr es excelente.
      Y si Inma, exactamente, algunas veces cae una en estas trampas de las dietas en un concepto mal entendido, y aquí de lo que se trata, como bien lo dices, no es de estar ni más gorda, ni más flaca, ni más alta, sino simple y sencillamente saludables, y en balance y armonía con nosotros mismos, que, digo yo, es lo más importante al final de cuentas.
      Espero volver a charlar contigo pronto, saludos hasta España, un fuerte abrazo 😀

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